La taquilla espera su regalo de navidad (y al Tío Oscar)

El regreso del Disney clásico con Wish, el músculo de Bayona y 'La sociedad de la nieve', la magia de 'Wonka' o la superproducción española 'La navidad en sus manos' pueden hacer que en la temporada navideña y de premios en enero los cines vuelvan a llenarse.

La campaña navideña, que comienza con el macropuente de la Constitución y termina el 6 de enero con el día de Reyes, va a resultar decisiva para comprobar si la taquilla se acerca de nuevo a la registrada como récord en el período prepandémico: 624,1 millones de euros en 2019. A la vista de los 215,6 millones registrados en los primeros seis meses del año, un impulso importante en el último tramo se antoja determinante para corregir esa brecha producida por la era COVID. Acto seguido, además, arranca con fuerza la “temporada de premios” de los Oscar y Goya, en la que cobra importancia el cine dramático y de prestigio, especialmente atractivo para el público adulto.

Tradicionalmente, la Navidad ha sido una época del año importante para los cines en la que los grandes estudios estrenan algunas de sus apuestas más fuertes dirigidas al público familiar y juvenil en unas fiestas donde la propia familia adquiere un especial protagonismo. Sin ir más lejos, varias películas de alto perfil estrenadas a finales de 2019 lograron arrasar como Frozen 2 (15,2), Star Wars: El ascenso de Skywalker (18 millones) o Jumanji: El siguiente nivel (12,6 millones). El año pasado, en el que la recuperación ya cogía ritmo, se vio muy marcado por el fenómeno de Avatar 2: el sentido del agua. Fue la película acontecimiento de las navidades y también del comienzo de 2023, porque continúo durante semanas sumando buenas cifras hasta superar los 49 millones. La película de Cameron es el ejemplo perfecto de blockbuster navideño: forma parte de una franquicia, se encuentra dentro de los cánones de la ciencia-ficción, tiene un claro mensaje de defensa de la familia y, además, está dirigida a un amplio rango de púbico, desde el familiar al de una edad más adulta, que ya se había enganchado al filme con la primera entrega.

A falta de sorpresa, que siempre puede haberla, esta Navidad no se vislumbra ningún título con el potencial de llegar tan lejos como la secuela de Avatar, lo cual no quiere decir que la campaña no pueda ser tan buena (o mejor) que la del año pasado ya que hay varias apuestas que pueden arrasar en los cines y la taquilla seguramente se repartirá entre más títulos. De momento, comienzan a notarse muy tímidamente los efectos de la huelga de actores en Estados Unidos pero no parece que vaya a ser determinante. Primero, se retrasó Dune 2 del 3 de noviembre a marzo y luego Cazafantasmas: Más allá 2, del 20 de diciembre al mismo marzo, Kraven del 6 de octubre al 30 de agosto. Es un toque de atención sobre lo que puede pasar si el conflicto sindical se alarga pero no cambia en lo sustancial el panorama.

Wonka. Warner Bros.

LOS GRANDES TÍTULOS

Remakes, reboots, sagas frente a películas originales. Comedias familiares, cine de autor, nominadas a los Oscar, la recuperación del público más adulto, el peso del circuito V.O, la vigencia del cine familiar, la escasez de títulos ‘navideños’… ¿Qué nos deparará este final del segundo semestre y principios de 2024? Aunque Disney no haya obtenido los resultados esperados con el live action de La sirenita y la película de Pixar Elemental, Wish: el poder de los deseos (24 de noviembre) está llamada a llenar las arcas del legendario estudio (y los cines) con un título que supone un regreso al universo clásico de reyes y princesas ambientado en la Edad Media que forma parte de su imaginario esencial. A favor de Wish, que cuenta con el mismo director, Chris Buck, del megaéxito de Frozen y su secuela en una película protagonizada por una aguerrida heroína y de corte muy similar.

Más animación con Migración. Un viaje patas arriba (Universal, 22 de diciembre), sobre unos patos que se trasladan de Nueva York a las Bahamas en una película dirigida por el francés Benjamin Renner (Ernest & Célestine). Y dentro del mismo terreno, una de las propuestas más sugerentes de este final de temporada lleva la firma de un director español. Y para los más pequeños, llega Momonsters (Notorious Pictures, 6 de diciembre) adaptación a largometraje de los personajes creados por los españoles Javier Martínez y Christian Garnez sobre unos monstruitos peludos que ya triunfan en TVE.

Pablo Berger por su parte, ha presentado ya su Robot Dreams (BTeam, 6 de diciembre) en Cannes, San Sebastián y Toronto deslumbrando con un filme tierno y con una forma de animación deliciosa. Quizá es demasiado autoral para las grandes audiencias, pero podría dar una grata sorpresa. En cuanto al público más familiar, junto al juvenil el que mejor aguanta, una de las principales bazas es Wonka (Warner, 6 de diciembre), la película en la que Timothée Chalamet interpreta al mítico dueño de la fábrica de chocolate, surgido de la fantasía del escritor Roald Dahl. El éxito de la película firmada por Tim Burton con Johnny Depp, de la que esta nueva revisión es una precuela, puede jugar a favor de un personaje y de un universo que resultan muy reconocibles. Y el 15 de diciembre llega Champions (Universal), remake de la célebre película de Fesser sobre un equipo de baloncesto formado por discapacitados intelectuales protagonizada por Woody Harrelson en el papel del desnortado entrenador que interpretaba Javier Gutiérrez.

El cine de superhéroes presenta un solo título pero de alto perfil como Aquaman y el reino perdido (Warner, 20 de diciembre) que vuelve a contar con Jason Momoa como principal reclamo, y con el gancho comercial de James Wan, creador de éxitos como Saw o la saga de The Conjuring, detrás de las cámaras. Su reto será acercarse a los 16 millones recaudados en España por la primera parte, que se estrenó en esta misma temporada hace ya cinco años. Dentro del género de acción, Freelance (Vértice, 6 de diciembre), una peculiar mezcla entre comedia y película de aventuras y tiros ambientada en la selva caribeña con John Cena tratando de sobrevivir a un golpe de Estado.

Con sello nacional, de Santiago Segura y su productora Bowfinger, que además interpreta a Papá Noel, La Navidad en sus manos (A Contracorriente, 6 de diciembre), de Joaquín Mazón, es una superproducción de cine puramente familiar y navideño que podría revalidar la condición de Segura como “rey Midas” de la taquilla española. Y el cine español puede dar la campanada con el regreso de su saga más exitosa con la comedia Ocho apellidos marroquís (Universal, 1 de diciembre), de Álvaro Fernández Armero, protagonizada por Julián López y Michelle Jenner, que intentará repetir el éxito arrollador de los anteriores ‘apellidos’, con los que solo comparte el origen de su título.

Tras el éxito el año pasado de As Bestas, aupada por su éxito primero en las nominaciones a los Goya y después por sus numerosos premios, hay grandes expectativas para La sociedad de la nieve, que se estrena en cines en diciembre distribuida por Netflix. El largometraje de J.A. Bayona ha comenzado su carrera también con un premio del público en San Sebastián, al igual que sucedió con As Bestas, antes de llegar a las salas, ya es la candidata española a los Oscar y cuenta con opciones para estar presente en más categorías. Los enormes éxitos de las películas del director (El orfanato, Lo imposible, Un monstruo viene a verme y Jurassic World: El reino caído) permiten prever que no solo supere el resultado de Sorogoyen sino que obtenga cifras espectaculares con su rescate de la épica historia de los deportistas uruguayos que sobrevivieron en los Andes en los años 70 comiéndose los unos a los otros. En este caso, eso sí, habrá que ver cómo afecta su rápida llegada a Netflix (el 4 de enero). Emoción, espectacularidad y la devoción del público por Bayona son sus bazas.

El cine dirigido a los jóvenes también presenta apuestas fuertes. El terror (ver análisis en este mismo número) está demostrando tener mucha fuerza en este target. Este final de año el ‘boom’ de este género lo podría haber protagonizado Saw X, que se ha convertido en número uno a nivel global, pero su distribuidora adelantó el estreno al otoño, quizá porque lo extremo de su propuesta no encajaba demasiado con el público al que se pretende atraer a los cines en torno a la Navidad. Eso no quita que haya títulos con potencial como la nueva entrega de la saga de Los Juegos del hambre: Balada de pájaros cantores y serpientes (Vértice, 23 de noviembre), basada en los best-sellers juveniles de la escritora Suzanne Collins. Se trata de una precuela de una serie que cuenta con un potente fandom. Y el 22 de diciembre llega The Piper dispuesta a asustar al personal con una versión moderna del cuento del flautista de Hamelin sobre una compositora que al recrear una melodía desata una ola de crímenes. Y mucha sangre también hay en Noche de paz (DeaPlaneta, 1 de diciembre), un thriller de venganzas dirigido por el explosivo John Woo (Misión Imposible 2) sobre un hombre que liquida a una banda de delincuentes que de manera accidental asesinó a su hijo.

Pobres Criaturas. Disney.

A LA CONQUISTA DEL PÚBLICO ADULTO

En el tiempo transcurrido desde el final de la pandemia ha quedado claro que el público adulto es el que más está costando recuperar. Además del enorme éxito de Oppenheimer, que ya ha superado los 20 millones con un titulo de indudable prestigio, desde septiembre se repiten las señales optimistas. Por una parte, al cierre de esta edición, Misterio en Venecia, nueva entrega de las peripecias de Hercules Poirot dirigida y protagonizada por Kenneth Brannagh, lleva ya recaudados 4,2 millones de euros y se mantiene en el top 10 dos meses después de su estreno. Por la otra, Woody Allen ha reverdecido laureles con el éxito de Golpe de suerte (1,2 millones) y Sound of Freedom, un drama sobre tráfico de niños en América, está repitiendo su éxito en Estados Unidos y ha recaudado más de un millón de euros en solo seis días.

La buena racha puede convertirse en una tendencia irreversible. En breve llega el esperadísimo Napoleón (Sony) que llega a las pantallas el 24 de noviembre pero puede llegar muy fuerte a la campaña navideña. Dirigida por Ridley Scott es una producción de Apple +, que ha decidido estrenarla en cines, con cierta lógica para impulsar su carrera de cara a los premios. Habrá que ver cuánto tiempo aguanta en las salas antes de pasar a la siguiente ‘ventana’ y así rentabilizarla también en su propia plataforma. Es cierto que otro reciente drama histórico de Scott como El último duelo en 2021 (1,8 millones de taquilla) no rindió tanto como se esperaba pero con Napoleón los augurios no pueden ser mejores. Por una parte, tiene como protagonista a un personaje tan célebre, y atractivo, como el emperador francés que además invadió España en 1808 con lo cual resulta muy cercano. Por la otra, supone el reencuentro del cineasta con Joaquin Phoenix tras Gladiator (1992).

Otro título prometedor, Maestro (Netflix, en diciembre), la segunda película como director de Bradley Cooper. Sin apartarse del mundo de la música, donde ya ambientó su remake de Ha nacido una estrella (2018), ahora se fija en la biografía del compositor de West Side Story y mito de la música Leonard Berstein. El propio Cooper interpreta a Bernstein y la popularidad del personaje y una historia intensa que combina música y biopic son sus (muy notables) bazas. Como en el caso de la película de Bayona, habrá que ver el impacto de su rápida llegada a la plataforma (el 20 de diciembre).

Las candidaturas a los Oscar, que se harán públicas en diciembre sin duda darán un empujón a las películas favorecidas por la Academia de Hollywood. La temporada de premios de este año viene marcada por una singularidad, las dos películas que las quinielas consideran favoritas, Barbie y Oppenheimer, ya se han estrenado. La ausencia de estos dos títulos que a buen seguro acapararán muchas nominaciones tiene como contrapartida que el anuncio de las candidaturas puede favorecer a otros títulos de prestigio. Es el caso, por ejemplo, de Pobres criaturas (Disney, 8 de diciembre), de Yorgos Lanthimos, refrendada por el León de Oro en Venecia, donde recibió también el apoyo unánime de la crítica. Y supone también la apuesta de Disney por llegar a otras audiencias. La segunda colaboración del cineasta griego con la actriz Emma Stone, tras La desconocida (2018), es una revisión del mito de Frankenstein a partir de la novela Alasdair Gray, un cuento gótico con fuerte presencia del sexo, que promete coleccionar nominaciones tanto a nivel técnico como para su reparto, donde se encuentran también Mark Ruffalo y Willem Dafoe, este último en un papel perfecto para conseguir el premio. Y no hay que perder de vista El color púrpura (Warner, 19 de enero), revisión del gran clásico de Spielberg con un elenco casi enteramente femenino liderado por Danielle Brooks y Hailey Bailey. Dentro del cine de autor con sello europeo, el año pasado vimos el gran éxito de El triángulo de la tristeza, estrenada en enero, que llegó a amasar 1,1 millones tras su Palma de Oro en Cannes. Este año, el boom puede repetirse con la última ganadora del mismo premio, Anatomía de una caída (Elastica, 6 de diciembre), y que tiene el potencial de calar hondo especialmente en el público femenino con su sensible retrato de una escritora acusada de matar a su marido.

En una línea muy similar juegan otros títulos como Los buenos profesores (Filmax, 15 de diciembre), producción francesa con el sello de feel good movie, firmada por Thomas Lilti; y Los que se quedan (Universal, 2 de febrero), la última película del estadounidense Alexander Payne. La nominación casi anunciada para los Oscar de su protagonista Paul Giamatti, con el que el director vuelve a trabajar tras el éxito de Entre copas (2004), puede resultar un reclamo de primer orden para el público cinéfilo.

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