Ernest Urtasun anuncia la inminencia de la Ley del Cine

El Ministro de Cultura intervino durante la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados para definir las líneas generales de la política que llevarán a cabo su legislatura. El político aprovechó para anunciar que la Ley del Cine se remitirá a las Cortes durante las próximas semanas para realizar el debate al parlamentario, fase previa a su tramitación definitiva.

Ernest Urtasun, Ministro de Cultura, ha detallado las líneas generales de las políticas que llevará a cabo su ministerio en esta legislatura, entre las cuales ha destacado el objetivo de impulsar definitivamente la esperada Ley del Cine. El político lo hizo durante una comparecencia a petición propia ante la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados, donde destacó que el objetivo de la nueva ley estará enfocado en «proteger a los productores independientes, y poner a su disposición los recursos económicos necesarios para continuar haciendo crecer el cine español y su proyección internacional». Además, Urtasun confirmó que la ley se remitirá a las Cortes durante las próximas semanas para llevar a cabo su debate al parlamentario, una de las últimas fases antes de su definitiva tramitación.

El ministro defendió con ahínco la cultura e instó a las instituciones a defenderla para «proteger la cultura y entender su relevancia en la construcción de una sociedad igualitaria, es proteger la democracia, los derechos y libertades fundamentales y el Estado del Bienestar». Para ello, debe considerarse un sector estratégico «por su contribución a la industria, al empleo y a un modelo territorial equilibrado y plural». Motivo por el cual pidió un incremento en su inversión para que represente el 1% del gasto público total en España -hoy en día es del 0,7% según Eruostat-.

Por ello, Urtasun explicó tres líneas de actuación complementarias que marcarán la hoja de ruta del ministerio. Primero, «el derecho a la creación, materializado en la libertad de expresión, la defensa y protección de los derechos de autor y el asegurar unas condiciones dignas para las personas trabajadoras de la cultura». En segundo lugar «el derecho de acceso a los bienes culturales y a su disfrute por parte del conjunto de la ciudadanía, sin importar su clase, su género o su procedencia». Y por último, «el derecho a la participación en la vida cultural de la comunidad».

En ese sentido dio dos anuncios: la Ley de Mecenazgo, pendiente de aprobarse en las Cortes, por la cual se concretarán las mejoras fiscales a la cultura, mejorando las compensaciones a los donativos de particulares a entidades o instituciones culturales y estableciendo incentivos a la producción cultural, deduciéndolos del impuesto de sociedades, orientados al cine y a los espectáculos en vivo. Por otro lado, anunció la continuidad del Bono Cultural joven, pero ahora con el objetivo de aumentar el porcentaje de jóvenes que acceden al mismo, y del programa Cine Senior destinado a los mayores de 65 años.

A su vez, reveló el propósito de su ministerio de crear una nueva Dirección General de Derechos Culturales que tendrá el objetivo de desarrollar un Plan de Derechos Culturales, que se desenvolverá en torno a diversos ejes: la libertad de expresión; la igualdad en cuanto a las oportunidades de acceso a la cultura; la interconexión entre educación y cultura; la vertebración territorial para que regiones urbanas y rurales dispongan de infraestructuras y apoyos necesarios; el impacto de la cultura en la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la evaluación y seguimiento de políticas culturales. En relación a esto, durante el foro ‘Cultura y Ciudadanía’ que organizará el Ministerio de Cultura en Santiago de Compostela en octubre, se profundizará en los objetivos de dicho plan ante especialistas de todo el país.

Por otro lado, Ernest Urtasun también dedicó tiempo a hablar sobre el derecho a la creación para combatir la injerencia política en la gestión cultural pública. Por ello, anunció que la Dirección General de Derechos Culturales acompañará a cualquier creador cuya actividad haya sido borrada o censurada del espacio público y actualizará los códigos existentes en organismos como el INAEM o los museos estatales y lo extenderá a todas las áreas que dependen de su ministerio.

Los derechos de autor son otra cuestión importante para el Ministerio de Cultura, que tratará de seguir manteniendo su protección ante un contexto de avances tecnológicos, obviamente acaparado por el desarrollo de la Inteligencia Artificial: «Debemos ser las instituciones públicas quienes trabajemos, en este caso de la mano de las Instituciones europeas, para que la IA no sea un mecanismo de desposesión del propio trabajo y de los derechos de los trabajadores, sino al revés, para que sea una herramienta que nos permita vivir mejor», decía en su intervención.

En cuanto a las medidas que adoptarán para estos fines, anunció la intención de convertir la Subdirección General de la Propiedad Intelectual en una Oficina de Propiedad Intelectual con más recursos y con el rango de Dirección General, junto con el impulso de las infraestructuras digitales públicas como las tecnologías públicas, abiertas y democráticas, con proyectos como la plataforma digital de la Filmoteca Española.

Además, para seguir protegiendo a las industrias creativas culturales y mantener un ecosistema propio con capacidad de influir en todo el mundo, Urtasun ha señalado tres iniciativas: una estrategia para fomentar la investigación y producción cultural con estructuras para ello; el impulso de ‘fábricas creativas’ donde la Tabacalera de Madrid será todo un ejemplo, pues se convertirá en un centro nacional de producción y residencias y a la vez, en un espacio de investigación artística; y la última iniciativa será la revisión de las ayudas existentes e implementar nuevas becas con carácter transversal de apoyo a la creación y producción de guiones, en el sector del videojuego, creación literaria e investigación del patrimonio bibliográfico.

En cuanto a la difusión internacional de la cultura en España, Urtasun dio a conocer un plan estratégico internacional 2024-2026 para la promoción del cine español, y trabajan para ofrecer ayudas a eventos profesionales de cara a internacionalizar las industrias culturales y creativas, como figura en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Finalmente, Urtasun no pudo acabar su intervención sin abordar la cuestión de la diversidad lingüística de nuestro país en la cultura: «El catalán, el gallego, el euskera y el castellano: la pluralidad lingüística de España es uno de nuestros grandes patrimonios compartidos. Y esa biodiversidad deber ser objeto de atención prioritaria. Jamás debemos percibir este patrimonio como algo irrelevante y mucho menos como una amenaza». De cara a este objetivo, acordarán con autoridades autonómicas una estrategia conjunta para la difusión en España de otras lenguas y para reconocer a las instituciones que las promueven y protegen, incluyendo a la Academia de la Llingua Asturiana y la Academia de la Lengua Aragonesa.

 

 

 

 

© REPRODUCCIÓN CONFIDENCIAL